LOS EXCÉNTRICOS EX Uno nunca habla de ellos, pero ahí están, ordenaditos y bien sicópatas todos.
Terminar una relación puede ser uno de los peores trances en la vida. Es traumático dejar de querer o asumir que ya no funcionan las cosas. Quizás lo ideal sea pasar a ser recuerdo de otro de forma digna, pero no todos se lo toman igual. Hay ex que hacen el loco, hay algunos que no entienden que la relación se terminó y hay otros que hasta se olvidan que la relación existió. Hay de todo.
El "buena onda": El que en esa odiosa conversación que pone fin a la relación, insiste en que "tenemos que seguir siendo amigos". Y se la cree. Y reafirma el discurso llamando de vez en cuando, siempre dispuesto a juntarse a conversar. Y recaer, si es que se juega bien las fichas.
* Lo bueno: Después de haber sido pololo, se convierte en andante buena onda. Sin presiones. No hay celos, ni problemas de
horarios, sino que la pura buena onda de estar juntos.
* Lo malo: tomarse esta nueva actitud como su forma de querer volver. Es sólo una parada momentánea mientras le sale la movida con otra.
El "duro de matar": Terminar con él es tan propio de la relación como partir a la playa: pasa cada cierto tiempo. Es una parte más de la rutina de la relación: estar bien, estar mal, cuestionarse todo, terminar. Volver, estar bien y todo de nuevo.
* Lo bueno: permite que en las terminadas uno pueda mirar el mercado y buscar algo mejor. Y si lo nuevo no resulta, siempre está el ex.
* Lo malo: te hace perder credibilidad frente a los amigos, porque cuando uno avisa que terminó, ya nadie cree. El discurso ya se lo saben de memoria.
El "existencialista": es el que en vez de terminar, pide un tiempo. Quiere pensar, está confundido, necesita saber hacia dónde vamos con esta relación, si se proyecta o no, etc. Una lata, y una lata que hace daño.
* Lo bueno: permite una actitud positiva (de negación total de la realidad, en todo caso) de que van a volver. Se supone que es un tiempo y después que vuelvan, van a estar mejor que nunca como pareja. Casi nunca vuelven.
* Lo malo: lo mismo. No deja en claro que se acabó y uno espera y espera que salga humo blanco para volver. Es la terminada del cobarde, porque después que se cumple el plazo, te dice que lo pensó y está mejor solo.
El "sobreactuado": Este es el que se cree ex pero no lo es. El que confunde un par de encontrones en la oscuridad con una relación seria y con futuro. Es el que pide explicaciones y se ofende y uno no sabe de qué está hablando. Pregunta al resto que por qué lo dejaron y nadie sabía que estaba con alguien.
*Lo bueno: da fama de exitoso con el sexo opuesto. "Mira cómo lo dejé, y eso que ni le puse empeño".
Lo malo: se pierde credibilidad con los proyectos serios de pareja. Uno queda como incapaz de comprometerse o con miedo a una relación seria y sana o hasta como irrespetuoso de los sentimientos ajenos.
El "Otelo": El ex celoso. No te mata, pero está a punto. Le pega al que te acompaña, alega que no le tienes respeto o te trata con epítetos que tus padres no quisieran nunca oír asociados a tu nombre.
* Lo bueno: sube un poco el ego.
* Lo malo: puedes terminar en la portada de la crónica amarilla o sin prospectos para salir por miedo a que Otelo se aparezca.
El "People Choice Award": el ex que se conquistó al grupo de amigos durante el pololeo y una vez que terminan, tus amigos lo prefieren a él. Lo siguen invitando, le presentan amigas. Lo quieren. Lo eligen por sobre la lealtad a una amistad de años.
* Lo bueno: no hay que preocuparse que se quede solo. Tiene a tus (buenos) amigos al lado.
* Lo malo: es más fácil encontrar un pololo nuevo que un grupo entero de amigos.
El Profeta: es el que anticipa tu futuro amoroso de forma certera. Mientras son pareja, siente celos de alguien a quien tú ni siquiera le habías puesto atención. Y te hincha y te hincha y te hincha, hasta que cuando terminas, te das cuenta que en realidad, el otro no está nada de mal y te quedas con el objeto de sus celos.
* Lo bueno: sales una relación y ya tienes el futuro amoroso definido.
* Lo malo: las miradas de "te lo dije" de tu ex cuando te ve de la mano del otro. Y eso que se llama conciencia.
El "Oscar": es el que actúa de forma sobresaliente. El que te ve y te dice que ya está todo superado, aguanta que le confíes hasta tus más sórdidos pensamientos y mueve la cabeza, celebra y te apoya. Pero detrás de esa gran actuación, hay un ex que sufre en silencio.
* Lo bueno: te permite creer que terminar fue la mejor decisión. Es rico sentirse sabio.
* Lo malo: duele un poco el amor propio. ¿Cómo tan buena onda? Capaz que caigas en la trampa y te dediques a reconquistarle. Y el ex "Oscar" gana la partida.
El Joker: Es el comodín por excelencia. El que alguna vez fue tu amor y ahora es el que te consuela cada vez que se acaba una relación. Sabe que su papel es estar ahí mientras aparece otro, y lo asume feliz.
*Lo bueno: puedes usarlo cuantas veces quieras.
*Lo malo: después de un rato, huele a desesperación. Además, a veces es considerado más digno estar un tiempo solo después de una larga relación.
El Adoptado: el que termina contigo pero no con tu familia. Y sigue apareciendo a ver a la "tía y el tío", llama en los cumpleaños, se deja caer en festividades. Porque tu familia es super y ya se sentía parte. Y cuando tiene pareja nueva, hasta la presenta.
*Lo bueno: sirve para sacar celos.
*Lo malo: nadie siente celos de un patético así.
El Arrastrado: No necesita descripción. El que chilla, grita y patalea. No asume el fin. Pide otra oportunidad. Ya saben.
*Lo bueno: nuevamente, alimento para el maldito ego.
* Lo malo: la incomodidad propia que da el pudor ajeno pisoteado.
El Turbio: Ese que fue el patas negras, el que nunca estuvo contigo "oficialmente".
*Lo bueno: como nadie supo de su existencia, técnicamente no es un ex. Cuando llega un pololo nuevo y serio que te chequea el pasado, no se cuenta.
* Lo malo: hay que sufrir en silencio. Si aparece con otra, no hay que ofenderse.
El "Beverly Hills 90210": Es el que una vez que terminan, encuentra polola nueva dentro del mismo grupo. Y da la posibilidad de que todo termine en melodrama. Cada carrete es como un capítulo de serie, porque si te vas a servir un trago y él justo va, da para pensar en una conversación en susurros que pueda terminar en otra cosa y la escena termine en que alguien los sorprenda.
*Lo bueno: le pone sabor a la vida. Es entretenido tenerlo cerca para observar sus reacciones cuando apareces con otro.
*Lo malo: puede ser puro rollo propio y uno termina imaginando tensión donde no la hay, celos que no existen, ganas de volver que
nunca fueron, etc.
El Pragmático: para él, terminar es eso: terminar. Y te borra del celular, de la agenda, de la lista de contactos y de la mente. Y es como si nunca hubieras existido.
*Lo bueno: si la relación era mala, es excelente cortar de raíz.
* Lo malo: si uno estaba agarrado, es la peor forma de ex. El que no existe, el que estás segura que nunca va a volver a aparecer. El que cuesta demasiado olvidar.
El Glenn Close: puede ser chantajista emocional, especie raramente vista, que te amenaza con "si me dejas te mato" o simplemente "me mato". También está la versión extorsionista, que tiene en su poder videos comprometedores, cartas o algo de peso. El que si no estás con él, no estás con nadie. Te sigue, acosa, manda mensajes extraños al celular a horas impúdicas, colapsa el correo electrónico.
*Lo bueno: ¿a quién no le gusta desatar pasiones intensas?
*Lo malo: el chantaje no tiene fin. En serio. Sé de lo que hablo.