Recientemente, se dio a conocer una triste noticia para el mundo de las artes. Resulta que se confirmó la muerte de Sergio Valero, reconocido bailarín, profesor y formador, quien tenía 92 años de edad y que obtuvo gran reconocimiento por sus apariciones en TV.
La noticia fue comunicada por Estudio Valero, academia vinculada a su familia y que incluso estuvo bajo su dirección. Desde el espacio destacaron la importancia que tuvo el maestro tanto para la institución como para el ambiente artístico nacional.
«Hoy despedimos a un gran bailarín, maestro y formador, pero, sobre todo, a una persona profundamente ligada a la historia de nuestra comunidad y al mundo artístico nacional», señalaron desde la academia.
Es importante mencionar que Sergio Valero mantuvo su vínculo desde que era un niño. Incluso en sus últimos años continuó participando en actividades relacionadas con esta disciplina.
Uno de sus últimos encuentros con el público ocurrió en agosto de 2025, cuando participó en una «Bailetón» realizada en La Reina. En aquella jornada ejerció como jurado y también se animó a realizar una coreografía.
Para ese entonces, su hija Viviana ya había asumido la dirección de la academia familiar.
El paso de Sergio Valero por la televisión
Además de su trabajo como profesor y bailarín, Sergio Valero consiguió gran reconocimiento gracias a sus apariciones en televisión.
El maestro fue jurado de «El Baile» de TVN, uno de los espacios que marcó su trayectoria frente a las cámaras. Pero su relación con la pantalla chica no se limita solo a ese espacio.
También tuvo participaciones en «Tugar, Tugar, Salir a Bailar» y «Sábado Gigante».
Una vida marcada por la danza
El baile estuvo presente desde su infancia. Sus padres, Juan Valero y Elena Guzmán, fundaron la Escuela de Danza y Bailes Valero, espacio que posteriormente continuaría ligado a su familia.
Sergio siguió ese camino y profundizó su formación en la Universidad de Chile. También viajó al extranjero para estudiar y perfeccionarse en diferentes estilos.
Desde Estudio Valero lo recordaron especialmente por su pasión por los «bailes de salón, el tap dance y el folclore».
Meses antes de su fallecimiento, el propio maestro había resumido su relación con la danza con una frase que hoy cobra un significado especial: «Espero poder seguir bailando hasta que el caballero de arriba me llame».
