Ante los pronósticos de altas temperaturas para los próximos meses, Enel Distribución puso en marcha un plan preventivo para preparar su red eléctrica de la Región Metropolitana. La iniciativa busca disminuir los riesgos asociados al calor extremo, la vegetación cercana a los cables y los posibles incendios forestales.
El programa contempla una primera etapa entre septiembre y noviembre de 2026. Durante ese período, la empresa inspeccionará 510 kilómetros de red, realizará trabajos de poda y tala de cerca de 22.000 árboles. Además, instalará 100 nuevos equipos de telecontrol en sectores priorizados.
Las medidas responden a las advertencias de organismos como el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y la Corporación Nacional Forestal (Conaf), que han alertado sobre un verano complejo debido al fenómeno de El Niño y las condiciones que podrían favorecer episodios de calor extremo e incendios forestales.
«Nos anticipamos a un verano con temperaturas superiores a la media. Por eso, ya estamos ejecutando medidas que combinan inspección tecnológica, manejo de vegetación y más automatización de la red para detectar riesgos a tiempo, intervenir puntos específicos y recuperar el suministro con mayor rapidez ante una incidencia», señaló Pablo Palma, responsable técnico de Enel Distribución.
¿Qué medidas implementará Enel antes del verano?
Uno de los ejes del plan será la inspección de la infraestructura eléctrica mediante drones y tecnología especializada. La compañía utilizará sistemas LiDAR, cámaras termográficas e inspección visual avanzada para detectar posibles problemas antes de que provoquen interrupciones del servicio.
La tecnología LiDAR permite reconstruir las instalaciones en tres dimensiones y reconocer vegetación cercana a las líneas eléctricas, además de identificar componentes que podrían necesitar recambio. Las cámaras termográficas, en tanto, ayudan a detectar temperaturas anormales en equipos que no presentan señales visibles de fallas.
El plan también considera la instalación de 100 equipos de telecontrol. Estos dispositivos permiten operar la red a distancia desde el Centro de Control de la compañía, aislar sectores afectados por una incidencia y agilizar la recuperación del suministro sin depender inicialmente del desplazamiento de una cuadrilla a terreno.
Otro punto relevante será el manejo de la vegetación. Enel proyecta podar o talar cerca de 22.000 árboles en zonas de riesgo, con una meta fijada para el 30 de noviembre. El objetivo es mantener la distancia de seguridad entre las ramas y la infraestructura eléctrica, especialmente durante la temporada seca.
A estas acciones se sumarán trabajos de reforzamiento de la red, como el reemplazo de instalaciones de baja tensión en sectores priorizados, la renovación de cajas de distribución, el recambio de espaciadores en líneas de media tensión y el aumento de capacidad de algunos transformadores para responder al mayor consumo eléctrico durante las jornadas de calor.
Continuidad del suministro durante el verano
Las acciones preventivas continuarán entre diciembre de 2026 y febrero de 2027, con monitoreo, mantenimiento y gestión de la red según las condiciones meteorológicas.
La compañía también mantendrá coordinaciones con Senapred, Conaf, Bomberos, Carabineros y otros organismos de emergencia. Además, contempla capacitaciones sobre prevención de incendios forestales y protocolos de actuación ante contingencias.
Con este plan, Enel Distribución busca fortalecer la infraestructura y mejorar su capacidad de respuesta durante un período de mayor exigencia para el sistema eléctrico, con el objetivo de proteger la continuidad del suministro en hogares, comercios y servicios esenciales.
