Una nueva edición de Coachella, el evento musical más grande y famoso del mundo se acaba de realizar este pasado fin de semana de abril en California.
Tuvo la participación de increíbles artistas del momento como la headliner Sabrina Carpenter, Katseye, Karol G (headliner), The Strokes, entre otros.
Y uno de ellos, fue el regreso más esperado por los fanáticos de Justin Bieber, quien encabezó el lineup de la segunda noche en Coachella.
Su presentación obtuvo la atención de miles de fans que por mucho tiempo no han visto al artista pisar un escenario.
A pesar de ello, la ilusión los dejó con gusto a poco a muchos. De hecho, el espectáculo que entregó Bieber fue uno de los más criticados del festival.
La razón, por ser bastante sencilla, sin escenografías, bailarines, entre otras cosas que uno espera en un evento masivo.
El regreso de Justin Bieber a los escenarios
A pesar de que su presentación fue la más cara del evento, su participación fue más normal de lo que pensaron los bielebers.
En medio de una exitosa gira mundial, Bieber había decidido cancelar su tour ‘Justice’, manteniéndolo fuera de los escenarios desde el 2022 hasta ahora.
Después de ser diagnosticado con el Síndrome de Ramsay Hunt, un virus que ataca los nervios faciales que puede provocar parálisis facial y sordera, Justin decidió tomar una pausa en su carrera musical.
En 2023 había tomado la decisión, que después de dos años rompió con el lanzamiento de sus álbumes ‘Swag’ y ‘Swag 2’.
Y así como volvió a la música, decidió volver a los escenarios. Por ello es que se convirtió en el headliner del Coachella 2026, compartiendo con Sabrina Carpenter y Karol G.
Así fue el show de Justin Bieber en Coachella
En concreto, la presentación de Justin en Coachella costó 10 millones de dólares para estar dos fines de semana consecutivos. Es el espectáculo más pagado en la historia del festival.
Y por la cifra, muchos esperaban un espectáculo para dejar boquiabierto hasta quienes no son fans, pero esto quedó lejos de suceder.
Mientras que las otras headliners contaron con grandes escenografías, bailarines a medida con diversos trajes para cada espacio, Justin Bieber decidió irse por lo minimalista, o más bien, por lo básico.
Su show fue así: él solo en el escenario, vestido de buzo, polerón y un gorro, acompañado en algunos temas con artistas en colaboración y mucha interacción con el público.
No hubo baile, tampoco movimiento. Solamente sentado, parado o acostado en el escenario. Pero hubo un momento que dejó a todos marcando ocupado.
Hizo una revisión de sus primeros pasos en la música, pero a través de un notebook en el que proyectaba sus videos de YouTube, mientras dejaba al público decidir cuál canción cantaba.
Para algunos, fue un show sencillo sobre un viaje nostálgico de su carrera. Pero para otros, el espectáculo se esperaba entregar algo más.
Qué dijeron algunos sobre el show de Justin Bieber
Según los críticos, el show de Justin Bieber fue como ir a un karaoke, donde había una playlist en YouTube para que el cantante se apoyara al cantar, que incluso, hubo momentos que ni siquiera finalizó la canción.
Un show que, si otro artista interpretara, sería un escándalo.
Incluso Katy Perry, que estaba de público, compartió un video del momento, diciendo que “por lo menos es YouTube Premium para saltarse los avisos”.
Zara Larsson, cantante sueca, también comentó al respecto del show, mencionando que era ‘la situación perfecta para fumar marihuana y ver YouTube’.
A pesar de las críticas, varios fanáticos quedaron satisfechos con el show de Bieber, que a pesar de su innovadora presentación, cantó varios hits de su carrera que no había cantado hace más de 10 años.
Fue el más criticado, pero el más visto.
