Eduardo de la Iglesia atraviesa un doloroso momento a nivel personal. A través de sus redes sociales, el comunicador dio a conocer que sufrió una lamenteble pérdida.
Se trata de Capitán, su querido perro, quien durante años fue parte importante de su familia.
A través de su cuenta de Instagram, el rostro de CHV compartió varias fotografías del animal y recordó distintos momentos que vivieron juntos.
La emotiva despedida de Eduardo de la Iglesia
«Chau, Capitán. Chau perrito feliz. Gracias por todos los años que nos diste con tu energía inagotable», comenzó señalando Eduardo de la Iglesia.
«Pasamos momentos notables en el cerro soportando la pandemia juntos y fuiste el compañero más leal del mundo con los niños», añadió.
El rostro de CHV también recordó la especial relación que Capitán desarrolló con sus hijos.
«Siempre cariñoso, te encantaba estar con ellos. Con tan solo dos semanas de diferencia con Pedro se hicieron yuntas y, a pesar de tu aspecto recio, siempre fuiste un regalón. Una guagua más», señaló.
Además, recordó cuando se cambiaron de casa. Algo que los llevó a tomar una importante decisión.
«Luego vino el cambio de casa, un patio más chico, te estresaste mucho y nos angustiamos al verte triste… Justo en ese momento llegó la familia… el Seba, la Cote y sus niños. Fue una decisión difícil y dolorosa para nosotros. Elegimos pensar en ti y en tu felicidad», indicó Eduardo de la Iglesia.
De este modo, Capitán pasó a vivir con otra familia en el sector de El Arrayán.
Según contó el periodista, el cambio terminó siendo positivo para el perro. Allí pudo disfrutar de nuevos espacios y experiencias junto a quienes se hicieron cargo de él.
«Las vueltas de la vida te llevaron a vivir al Arrayán con el Seba y su familia, donde fuiste amado y feliz. Conociste la montaña, el río, la nieve y la compañía del Tomate. Fuiste un perro libre y feliz«, recordó Eduardo de la Iglesia.
El comunicador también tuvo palabras de agradecimiento para Sebastián, quien estuvo a cargo de Capitán durante sus últimos años.
«Gracias, Seba querido, por amarlo como yo lo hice, por cuidarlo como nadie y por darle una vida plena que cualquier perrito se querría», manifestó.
Finalmente, Eduardo de la Iglesia cerró su despedida con un mensaje cargado de cariño, dejando en evidencia que, pese a la distancia, nunca dejó de pensar en su querido compañero.
«Te quiero, Capi. Siempre te extrañé, siempre pensé en ti y estoy seguro de que nos vamos a reencontrar. Pórtate bien y no rompas muchas cosas, estés donde estés», concluyó.
