31 Jul, 2020. 10:29 hrs

¿Has subido de peso en cuarentena? Podría deberse al hambre emocional

Esta hambre está completamente ligada a las emociones y es que la frustración, estrés, preocupación, tristeza o algún malestar personal son lo que la provocan.


Muchos han notado que en este tiempo de confinamiento comen más y a veces sin ninguna razón.

Según expertos, esto se conoce como hambre emocional, el cual hay que diferenciar del hambre real. Este último se refiere a cuando nuestro propio cuerpo nos «pide» alimentos para nutrirnos y tener energía cada día.

¿Qué es el hambre emocional?

En el portal OK Chicas explican que el hambre emocional está completamente ligada a las emociones, como su nombre lo dice, y es que la frustración, estrés, preocupación, tristeza o algún malestar personal son lo que la provocan.

En el hambre emocional es nuestra mente quien pide el alimento, como un escape a todo lo que sucede de manera externa, especialmente cuando son situaciones que no podemos controlar. De esta forma al comer, nuestra mente y pensamientos se enfocan en algo completamente diferente a la realidad. Es decir, nuestra mente usa la comida como un escape.

¿Por qué se come emocionalmente?

Con todo lo que está pasando este año, es normal que nuestras emociones estén cambiantes y alteradas. Recordemos que estamos viviendo una pandemia que, hace unos meses, ninguno pensó vivir.

Por lo mismo, podemos caer en comer de más por varias razones:

  • Porque estamos preocupadas y comenzamos a tener ansiedad.
  • Porque la comida se vuelve un refugio que nos hace sentir bien.
  • Comemos sin prestarle atención a lo que estamos ingiriendo. Por ejemplo, cuando comes frente a una pantalla.

¿Cómo se puede evitar el hambre emocional?

Los especialistas señalan que no es algo que se elimine, sino que se debe trabajar de forma constante. Puedes preguntarte ¿por qué quiero comer X alimento? ¿qué emoción me genera ese alimento?

Conocer por qué comes X alimento versus otro ayudará a identificar qué tipo de hambre es. De todas maneras, si tienes ganas de darte un gusto, ¡dátelo de forma moderada! Disfruta ese sushi, ese trozo de pizza o ese traguito pero disfrútalo de forma consciente para no sobrepasarte.

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