09 Ago, 2021. 12:48 hrs

Día del orgasmo femenino: conoce los tipos y mitos sobre este

Este 8 de agosto se celebró este importante día para la sexualidad femenina de la que nunca dejamos de aprender. Y ustedes chiquillas, ¿lo celebraron?


Día del Orgasmo Femenino
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Este 08 de agosto el mundo entero celebró el Día del Orgasmo Femenino, un hito importante en la sexualidad de las chiquillas, que día a día se chasconean más para disfrutar como corresponde del sexo.

Desde el año 2006 que se puse en el calendario esta efeméride, gracias a un concejal de una localidad brasileña (Esperantina), a partir de un informe realizado por la Universidad Federal de Piauí, alertó sobre la problemática de un gran porcentaje de mujeres al no ser capaces de llegar al orgasmo, asociando así este hecho a un grave problema de salud pública. Desde entonces, el 8 de agosto se adoptó como jornada para celebrar el día del orgasmo femenino.

Pero cabe señalar que el encuentro sexual (con coito o no) con otra persona no es el único camino para intentar conquistar el deseado orgasmo. La sexualidad femenina también puede ser reivindicada y disfrutada desde la propia mujer en su intimidad a través, principalmente, de la masturbación con ayuda de algún elemento estimulador o valiéndose de sus propios recursos.

Diferentes tipos

A continuación, te ofrecemos un listado de los principales tipos de orgasmos que te permitirá distinguir unos de otros:

  • Clitoriano: uno de los orgasmos más comunes. Se produce gracias a la estimulación del clítoris, un órgano altamente sensible, ya que se compone de 8.000 terminaciones nerviosas.
  • Vaginal: se alcanza con la estimulación de la vagina y, aunque algunos expertos mantienen que es un mito, el famoso ‘Punto G’ se encuentra sobre la pared vaginal frontal, un área pequeña pero también con muchos nervios.
  • Mixto: se da cuando se combinan algunos de los diferentes tipos de orgasmos al ser estimuladas diferentes partes del cuerpo. Un ejemplo es la combinación de los dos tipos de orgasmos citados anteriormente y que se puede dar, por ejemplo, a través de la penetración.
  • Anal: aunque en un principio no es tan popular o lo rodean muchos tabús, el orgasmo anal también es posible, ya que las paredes anales también cuentan con numerosas terminaciones nerviosas haciendo que el orgasmo se alcance por la estimulación del nervio pélvico a través del recto.
  • Múltiple: en el orgasmo femenino puede darse lo que se conoce como una respuesta sexual expandida (ESR) y, en consecuencia, experimentar un multiorgasmo, o, lo que es lo mismo, la capacidad de tener un clímax repetidas veces durante una misma sesión de actividad sexual.
  • Pezones y senos: se encuentran entre las partes más altamente sensibles y erógenas de nuestro cuerpo, por lo que una correcta estimulación de los mismos puede también provocar orgasmos muy placenteros.
  • Durante el sueño (sleep-gasm): aunque parezca imposible o muy difícil de conseguir, a veces se producen orgasmos sin la necesidad de que se produzca un encuentro sexual. Es el caso de los orgasmos que se producen mientras dormimos, debido a la relajación o a algún sueño excitante.
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Seis mitos sobre este importante hito femenino

Hay un sinfín de mitos respecto al momento culmen de placer de las chiquillas, pero lo importante es que hay que desmitificar en el Día del Orgasmo Femenino.

Algunos de estos mitos son:

– La mujer que no alcanza el orgasmo es inexperta o inhábil.

Esto no es así, ya que son múltiples los factores que pueden impedirnos llegar al orgasmo. Incluso esta incapacidad puede llegar a bloquearnos e impedirnos disfrutar del momento.

– Hay mujeres que son multiorgásmicas y otras no lo son.

Todas pueden llegar a serlo, todo depende de su estado, su nivel de excitación, etc.

– Si una mujer no alcanza el orgasmo es culpa de su pareja.

Esto no es cierto y, en realidad, nadie debería sentirse culpable porque no lo alcance ella misma o su pareja. La base, como siempre, será la correcta comunicación y el hecho de sentirnos cómodos para alejarnos de posibles bloqueos u obsesiones que nos paralicen.

– Cuando llega la menopausia desaparece la posibilidad de tener orgasmos.

Esto tampoco es así, ya que suelen asociarse posibles dificultades para lubricar con la imposibilidad de llegar al clímax. Y, de no haber suficiente lubricación natural, hay variadas alternativas para conseguirla y poder seguir disfrutando de una vida sexual satisfactoria.

– Si no siento un orgasmo es porque algo funciona mal o, simplemente, no funciona.

No necesariamente es así, ya que la anorgasmia femenina (incapacidad de sentir orgasmos) mayoritariamente proviene de cuestiones relacionadas con nuestra mente: bloqueos varios, miedo a perder el control, desconocimiento del propio cuerpo, traumas, etc.

– El orgasmo con squirting es más placentero que el resto.

El placer que experimentemos durante un encuentro sexual no va a depender necesariamente de la dimensión de la eyaculación femenina. Esta creencia está asociada con la cultura pornográfica y la creencia de que, “cuanto más eyacule una mujer, más la estará haciendo disfrutar el varón”.