06 May, 2021. 17:34 hrs

¡De terror!: Odontóloga brasileña que ofrecía tratamientos estéticos le deformó la cara a sus clientas

Ya hay más de 30 denuncias en su contra


odontóloga

Giselle Gomes es una odontóloga de Rio de Janeiro que usaba sus redes sociales para promocionar tratamientos estéticos. Entre ellos bichectomías, hilos tensores, botox, armonización orofacial, ácido hialurónico y hasta liposucciones a precios muy atractivos.

Pero no todo lo que brilla es oro, ya que la profesional no estaba calificada para realizar ninguno de estos procedimientos. Y finalmente terminó deformando por completo la cara de sus pacientes.

Hasta el momento hay 34 denuncias en su contra y las autoridades aseguran que esperan que se sumen más. Las investigaciones concluyeron que para abaratar costos, la odontóloga utilizaba  subproductos, como el Polimetilmetacrilato, que no están indicados para tratamientos estéticos.

Los terribles resultados 

La delegada adjunta del caso Natália Patrão informó a la prensa que la odontóloga incluso utilizó productos muy dañinos en sus intervenciones.

“Tenemos la noticia de un informe de una víctima que se sometió al procedimiento quirúrgico cuyo producto utilizado fue el hidrogel industrial. Utilizado por industrias y agricultores en la fabricación de papel, envases de alimentos, fabricación de adhesivos y otros procesos industriales” aseguró.

Dentro del expediente de la odontóloga Gómez se incluyen cargos por causar deformidades en los labios, áreas hinchadas, bultos y dolores en las afectadas.

Y

Las víctimas de la doctora Gómez comentaron con la prensa que la odontóloga tiene un gran poder de persuasión.  Ya que muchas de sus víctimas llegaron a su consultorio para hacerse un procedimiento específico.

Pero finalmente Gómez terminaba convenciéndolas de agregar otras mejoras a su lista de operaciones.

La abogada Andréa Paes, quien actualmente es la encargada de representar a 25 de las víctimas explicó como actuaba Gómez para ganarse a sus clientas.

«Al principio, ella es cariñosa, comprende el problema de la otra persona. Luego, realiza el procedimiento. Cuando la persona regresa para una revisión y se queja de algo, se convierte en una persona grosera, arrogante y burlona” aseguró.

Por su parte, la defensa de Gomes aseguró a la prensa que “pocos pacientes tuvieron alguna complicación en un universo de casi dos mil procedimientos».

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